Sólo queda uno ya

¬ŅUn qu√©? ¬ŅUno de los inmortales? Pues no, esta vez hablamos de faros. Me quedaban por fotografiar s√≥lo dos de los situados en Cantabria as√≠ que estas navidades pasadas nos fuimos un servidor como retratista y mi perro de fiel escudero a realizar la ruta que va del penal del Dueso al faro del Pescador, cerca de Santo√Īa.

Desde la carretera que pasa por detrás del penal parte una pista asfaltada por la que está prohibida la circulación de coches. Una horita de camino y de pronto, en una parada descubro la inconfundible silueta del faro asomando al fondo. Foto al canto.
Faro del Pescador I
Tirando de zoom, segunda foto en la que se distingue mejor su situación sobre una de las puntas del acantilado.
Faro del Pescador II
Finaliza la pista, que no la ruta, justo delante del faro en su valla correspondiente, lejos han quedado aquellas épocas en que uno llegaba hasta la misma puerta, daba vueltas tranquilamente alrededor buscando el mejor ángulo para las fotos, echaba una ojeada a través de las ventanas y fisgoneaba con la sana costumbre de aprender algo más. Ahora todo son vallas, alarmas y videovigilancia, supongo que para evitar los robos.
Llegada al faro del Pescador
De cerca es un faro… como los otros faros. Sin nada especial que destacar. Casita, torre, l√°mpara gris, etc.
Faro del Pescador III
La lámpara también es normalita, pintada en gris y mostrando los estragos del ambiente salino. Digo yo que dentro de poco tocaría irle dando una manita de pintura antes de que el óxido se lo acabe por comer entero.
Faro del Pescador IV
Dec√≠a que justo delante del faro acababa la pista pero no la ruta porque por un lateral sigue un camino por la ladera a trav√©s del cual se puede llegar creo que al otro faro, el √ļltimo que me falta, y a la parte superior del Buciero, que tal es el nombre de este monte. Tambi√©n se puede sacar alguna foto m√°s y curioso, aqu√≠ s√≠ que hay algo llamativo.
Faro del Pescador V
Se trata de un peque√Īo cub√≠culo hecho de mi querido hierro oxidado y cristal, situado mitad dentro del recinto del faro y mitad fuera. En esa mitad exterior el suelo tambi√©n parece de cristal as√≠ que supongo que ser√° un mirador que le permite a uno sentirse flotando sobre el vac√≠o del acantilado. Claro que a lo mejor el suelo no es de cristal, sino inexistente, y te permite mear con alegr√≠a monte abajo. Esto no pasa de ser una teor√≠a que cojea por dos puntos. Por un lado la corriente ascendente que suele haber en estas zonas podr√≠a hacer que el chorrito amarillo volviera hacia su due√Īo, con el consiguiente desastre para vestimenta y dignidad. Por otro lado, obligar√≠a a realizar tambi√©n un aseo para se√Īoras, porque francamente no las veo haciendo equilibrios sobre las barras de hierro.
Faro del Pescador VI
Intent√© continuar la caminata por el sendero de la monta√Īa pero aquello no paraba de subir y subir as√≠ que dej√©moslo para otra ocasi√≥n y distribuimos los esfuerzos. El que se emocion√≥ era mi perro, debe llevar sangre exploradora por dentro que es ver una ruta de monta√Īa y corre que te corre monte arriba a ver qu√© descubre. Yo subiendo con la lengua fuera y √©l a galope tendido all√° a lo lejos. Pero bueno, hacerlo volver no es nada que un par de galletas no puedan conseguir.

Iniciamos el camino de vuelta no sin bajar un poco por un camino para sacar la √ļltima imagen del faro a solas con su acantilado y el mar. Hale, misi√≥n cumplida, otro menos y en cuanto junte ganas para ir a cansarme gratis ir√© a retratar el que me falta, el faro del Caballo y sus tropecientos escalones.
Faro sobre el acantilado

5 comentarios Escribir un comentario

Deja una respuesta


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si contin√ļa navegando est√° dando su consentimiento para la aceptaci√≥n de las mencionadas cookies y la aceptaci√≥n de nuestra pol√≠tica de cookies, pinche el enlace para mayor informaci√≥n.M√°s informaci√≥n sobre las cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies