Volvemos a las andadas con uno de mis temas recurrentes. La última rotonda sería bonita con aquel pedrusco engarzado en un soporte oxidado, pero en cuanto veáis ésta convendréis conmigo que luce bastante más. El proceso descubridor de estas cosas viene siendo más o menos el mismo: voy conduciendo, me acerco a una rotonda, veo algo en el centro así que directamente me paro y allá voy con la cámara. El 90% de las veces suele merece la pena.

Y vaya si merece la pena, esta es de una sirena pero menuda sirena, en la peli de Walt Disney no las pintaban así, no.

La rotonda está llegando a Torrelavega y la estatua se llama “La sirena de los ojos azules”. Menos mal que lo ponen en un cartelito, si no, la mayor parte de la gente ni se habría enterado que tenía ojos.

Archivo para 29/02/2012
La rotonda de la sirena
En Santillana del Mar
Este es otro pueblo que merece la pena visitar por su casco histórico y porque al ladito quedan las cuevas de Altamira. Como curiosidad, dicen que es la villa de las tres mentiras, porque ni es Santa, ni llana, ni tiene mar. El pueblo está muy bien conservado, todo más o menos homogéneo así como véis en la imagen:

Abundancia de piedra, construcciones antiguas, blasonadas, adoquines, etc. En los bajos hay negocios de restauración, hoteles y sobre todo venta de regalos. No es excesivamente grande, se recorre en una mañana dos veces. Información adicional de esa que solicitan los gafotas empollones (fechas, habitantes, historia y demás) se puede obtener como siempre en la wikipedia.

Si todo está conservado en plan antiguo, con las señales de tráfico no podía ser de otra forma. Fijaros qué pie de señal más lucido y hermoso…

Visitando Fuente De
El mismo día que pasamos por Potes para darnos un homenaje en forma de cocido lebaniego aprovechamos para alargar un poco el recorrido y acabar en Fuente De, que para quien no lo sepa es fin de trayecto porque la carretera se acaba justo delante de estas pedazo montañas. Sumándole la cantidad de nieve caída y el solazo que hacía, contribuyó todo a que uno disfrutara como un enano sacando fotos y mis perros, que creo que no conocían la nieve, se lo pasaran de miedo también.

Si pincháis en la foto podréis verla en tamaño XXL, que es como realmente cunde, por algo es una panorámica hecha de siete u ocho fotos unidas. Tarda en aparecer por sus dimensiones pero cuando aparece merece la pena. Aquí es donde está situado el famoso teleférico que permite subir desde una construcción a mano derecha (fuera de la imagen) situada a mil metros de altura hasta los casi mil novecientos de lo alto de una de esas montañas, justo hasta el famoso Mirador del Cable.
Mis maravillosas rotondas
Todos los que conocéis ésto un poquito sabréis de mi querencia por las rotondas vistas las cosas que hay por ahí: gusanos, relojes, belenes y sabe dios cuántas cosas más. Hoy tiramos hacia lo abstracto, camino del Faro de Cabo Ajo nos encontramos con esta, que no sabría yo muy bien donde encuadrar, si en las modernas, abstractas o en las de mi querido óxido. Fijaros bien:

¿Y esto qué vendrá siendo? ¿Un monumento a la parabólica que captó una onda de piedra? ¿Monumento a la catapulta oxidada? ¿Un pedrusco en la media luna oxidada? Quien sabe…

El monumento al Marqués de Comillas
Comillas, además del cementerio, tiene unas cuántas cosas que ver: palacios, plazas, iglesias, playa, puerto, acantilados y demás. En lo alto destaca también un monumento dedicado al Marqués de Comillas desde donde hay unas buenas vistas de todos los alrededores. Justo el día que fuimos a verlo estaba atardeciendo y todo se llenaba de esa luz dorada que tanto me gusta.

Un ratito después había casi anochecido y desde otro punto las nubes ayudaban un rato en la composición tormentosa de la foto. A la izquierda se puede ver una casa que me recordaba la de Norman Bates en Psicosis, pero bueno, poco váis a distinguir en la imagen así que habrá que dedicarle una entrada otro día.

Estratos
Salvo honrosas excepciones, las playas cántabras no suelen ser largas extensiones de arena sino más bien calas entre acantilados o entre masas de rocas, que más de una vez son estratos girados y machacados por el mar, dejando al descubierto las mil líneas que los componen.

Y claro, allí me voy con la cámara, allí me hincho a sacar líneas, líneas y mas líneas, con sus colores variados y sus piedras redonditas por el medio.

Todas estas se pueden ver en unas rocas situadas cerca de la primera playa del Sardinero, pegadito a la zona de la Magdalena, aunque apuesto que vayas a la playa que vayas seguro que se puede sacar algo similar.

La marquesina suspendida
Para obra de ingeniería innovadora, ésta. Camino de los collados de Asón veo a mano derecha una marquesina de ladrillo cara vista, que se pone mucho hoy en día, reclamando mi atención. Así en principio no parece tener nada especial, podría pasar por una de las miles que hay por los caminos de Orense patrocinadas por la Diputación o por Caixa Ourense.

Sin embargo el interior nos muestra ya una diferencia. ¡Coño! ¡Si tiene chimenea! Aquí el que pasa frío es porque quiere. Claro que a ver si en vez de una marquesina ésto va a ser una de las famosas “soluciones habitacionales” de las que hablaba la ministra de vivienda anterior.

La vista lateral no es menos llamativa y sí más preocupante, fijaros qué pedazo columnas sostienen la obra de ingeniería del marquesinado. Con ese panorama no sabría si sentirme muy seguro mientras esperaba el autobús y sobre todo me abstendría de pegar saltitos, que en estas cosas nunca se sabe.

Desembarcando en la playa
Mientras paseaba por la enorme playa de Laredo vi un curioso sistema de transporte. Un pequeño barco similar a los de pesca procedente de Santoña se acercaba a la orilla, pero acercarse hasta casi tocarla. Aquí tenéis foto del momento en cuestión.

Una vez el barco estuvo lo mas cerca posible desplegaron una escalera metálica, bajaron un par de personas y el barco se retiró para volver al puerto de enfrente. Acostumbrado a ver estas cosas con ferries o transbordadores me dio la impresión que hacían lo mismo pero con un pesquero modificado.

Si vemos en el Google Maps, la idea no es mala porque desde Santoña a la punta de enfrente la distancia es mínima y si hay que hacerla en coche menuda vuelta tienes que dar. Supongo que en verano tendrán muchos más pasajeros porque lo que es en otoño iba casi completamente vacío.
A lo mejor es cierto que hay crisis
El otro día en Potes me quedé asombradísimo. Este pueblito siempre tuvo bastante movimiento (sobre todo los fines de semana) a base de gente de turisteo, unos que vamos a papear, otros a los chiringuitos de los alrededores, gente de excursión y todo eso. Siempre veía animación y gente por la calle. Pues aquí tenéis cómo estaba a las cuatro y media de la tarde:

Ya había puesto hace unos días tres fotos sacadas el día de las elecciones (veinte de noviembre), fijaros en la tercera y como en plena calle había gente, tiendas abiertas y movimiento. En cambio esta vez, nada de nada de nada.

Huuuy, qué mal rooooollooooo…
Candado A 3MSC
Al hilo de la historia de los candados, ahora ya se ven sin los nombres de la feliz parejita que tuvo la ocurrencia, sino con dedicatorias. Este me llamó la atención por eso de “A 3MSC”, que no sé qué significará y me tiene sorprendido porque incluso he visto alguna pintada con la misma inscripción. A lo mejor es una referencia a la peli ñoña esta, con lo cual voy perdiendo un poquito más la esperanza en que prevalezca la vida inteligente sobre la tierra.

