Archivo de etiquetas para temporal

Temporales de abril

Tras una larga temporada de buen tiempo en que todo el mundo decía que tenía que llover, por fin llegó la lluvia y en todo este mes no ha parado, así que ahora tenemos a todo el mundo diciendo que ya podía dejar de llover, o la tan socorrida “mejor que llueva ahora y no en agosto”. Estos últimos días además de la lluvia vino un medio temporal de viento y oleaje así que se repitieron aquellas escenas de diciembre con las olas pasando por encima de la Isla de Mouro, obsérvese la secuencia en tres tiempos:



En otras playas como la de Arnía, las olas también zumbaban de lo lindo, ese puntito anaranjado de arriba a la izquierda es un remolcador.

Pero sobre todo que no se note que como se está tan calentito en casa, en vez de ir a pasar frio y mojarse, tira uno de archivo fotográfico y cuelan como si las fotos fueran fresquitas del día…

Llegó el frío

Avisaban desde ayer que venía el frío en forma de ola de viento siberiano. Hoy me levanté a ver si encontraba el mundo cubierto de blanco y ná de ná, todo igual a cómo lo habíamos dejado ayer por la noche. El termómetro de exterior marcaba cuatro graditos así que me imaginé que sería otro bluff, como aquellos patrocinados por Meteogalicia. Pero no. A eso de las diez empezaron a caer copitos de nieve, que cada vez se fueron haciendo más grandes y más numerosos. No cuajaron porque la temperatura seguía sin ser bajo cero, pero hacía tiempo que no veía nevar prácticamente al nivel del mar, concretamente desde la gran nevada sobre Vigo en 1.987. Aquí tenéis lo que estaba cayendo desde una ventana de casa, porque con el fresquito que hace fuera y lo calentito que se está dentro ni se me pasa por la cabeza salir mas de lo estrictamente necesario.

Peleando contra el temporal

La semana pasada tuvimos temporal que pude contemplar desde la península de la Magdalena. Cuando ya me estaba retirando vi un barco saliendo tranquilamente por la ría camino de mar abierto.

En previsión de que aquello iba a ser un festival me volví corriendo hasta un alto donde tomar unas cuantas fotos más y menudo acierto, porque el trozo de ría que queda resguardado del Cantábrico estaba muy tranquilito, la mar llana, olas suaves y sin problemas para navegar, pero fue asomar a mar abierto y hay que ver cómo cambia el cuento.

Conforme iba recibiendo los embates de las olas, el barco subía, bajaba, se hundía, reaparecía y nos daba un magnífico espectáculo a todos los que estábamos viéndolo.

Para más, en vez de enfilar directamente a las olas que es lo que haríamos los que somos brutos y no sabemos, salió paralelo a la costa con lo que se hartó a recibir enormes olas de costado. A estas alturas de la vida supongo que nadie de la tripulación se mareará, porque con ese movimiento es como para echar fuera hasta la primera papilla.

Gente recia

Este sábado fue el del temporal: viento, granizo, truenos, lluvia, olas, el día ideal para quedarse en casa tranquilamente. El domingo mejoró, dejó de llover y nos acercamos hasta la playa del Sardinero equipados para invierno, es decir, camiseta, camisa, jersey, cazadora de esas que cierran casi herméticamente y te tapan hasta la nariz, guantes, etc. Hacía bastante fresquito y fijaros qué cielo más amenazador.

Un rato más tarde fue abriendo poco a poco, rayos de sol se colaban entre las nubes y un arco iris al fondo certificaba la mejoría.

Curiosamente, como si corrieran una cortina, se fueron yendo las nubes de golpe, hubo un momento en que teníamos la mitad izquierda del cielo despejada y la mitad derecha completamente cubierta.

Alguna vez ya os había comentado que Cantabria está llena de gente recia, impasible ante las inclemencias meteorológicas. Pues aquí tenéis otro ejemplo, tal y cómo estaba el panorama vemos un señor que se aproxima a la orilla del agua, se desviste y hala, a bañarse como un machote.

Al rato no era uno, eran dos, una chica se añadió y aquí los tenéis sin miedo a punto de echarse a nadar. Si intento hacer esto me proclamo ganador por goleada en el sorteo de la neumonía del año.

Día de temporal

Ayer tuvimos un día curioso. Hacía sol, calorcito y un oleaje tremendo por la zona del Cantábrico, presagio del temporal que se avecina hoy. Dentro de la ría de Santander estaba el mar bastante tranquilo pero en cuanto asomabas al Cantábrico, cómo cambiaba el cuento. Unas olas enormes que al batir contra la Isla de Mouro dejaban fotos espectaculares.

Aunque cerraron los accesos a los miradores de la Magdalena, como los cerraron con una cinta de esas de Policía Local, el pueblo llano optó por quitar la cinta en una de las entradas y disfrutar del espectáculo. Como para perdérselo.

Y por mucho que Protección Civil pida que la gente no se acerque al mar, a los acantilados y a las rocas, siempre habrá alguno que ni caso. Si es que estos que van con una cámara son unos irresponsables del copón, os lo digo yo que soy habitual del tema…