Vamos a Cantabria » playa

Archivo de etiquetas para playa

Como para estar en la playa

En una de esas entradas que hice sobre Llanes comentaba que menudo derrumbamiento había visto en la playa. Como las cosas no sólo hay que contarlas sino además mostrarlas, allá va la foto correspondiente para que se vea que no miento ni un poquitito (por lo menos en esto, para otras cuestiones no pongo la mano en el fuego).
Derrumbamiento en Llanes
Lo dicho, como para estar en la playa cuando todo eso se vino abajo. Si te cae una de esas “piedritas” en un callo del pie, no lo arreglas ni aunque el mismísimo Dr.Scholl lo lleve a Lourdes para pedir por él.

Primer domingo de solazo

De sopetón y tras un impresionante sábado, por obra y gracia del viento sur hemos tenido ayer un domingo plenamente veraniego. Que sol, qué calor, cuánta gente en la playa. Tan brusco ha sido el cambio que hasta hace bien poquito estaba nevando y se pueden ver imágenes tan curiosas como ésta. Por un lado la gente en la playa del Tostadero, al lado de San Vicente de la Barquera, y al fondo los Picos de Europa nevados. Ya se notan algunas “calvas”, ya no hay tanta nieve como hace un mes, pero le llega bien.
San Vicente y Picos de Europa
En la playa de Merón más o menos lo mismo. Gente a punta pala, campeonato de surf, niños chapoteando y nieve a montones en las montañas del fondo. ¿No estaba todo el mundo pidiendo sol a gritos? Pues hale, ya está aquí y ojalá que sea para quedarse.
Playa de Merón y Picos de Europa

Primer día de calor

Tras un invierno frío y húmedo hasta aburrir al más pintado, por fin parece que ha llegado la primavera de verdad. Primer día de viento sur y calor por encima de los veinticinco grados, primer día que se echó a la calle hasta el gato de doña Francisca y el que pudo, a disfrutar de la playa como si no hubiera un mañana. Se ve poca gente, pero suficiente si contamos que eran las ocho de la tarde. Por la mañana en el Sardinero había mucha más, pero con dos martinis encima no atiné a completar una secuencia de acciones tan compleja como puedan ser sostener la cámara sin que se caiga, enfocar algo distinto de infinito y pulsar el botón de disparar, por lo que no hay foto mañanera.
Gente en la playa
Aún así, a esas horas de la tarde la juventud-divino-tesoro seguía metida en el agua disfrutando de uno de los primeros baños del año. Impresionante también ver cómo con el reciente cambio de hora los días se han hecho enormes y ahora es de día hasta las tantas. Disfrutémoslo, que viendo cómo va el panorama cualquier día nos ponen un contador e imponen una tasa por hora de sol disfrutada.
Jóvenes bañándose

Respeta el mar

Gran verdad la que te dice el autor de este cartel, respeta el mar, no hagas una escabechina con los pezqueñines o tarde o temprano acabará no habiendo más peces que los del acuario que tienes en el salón de casa. A veces alucino cuando se oyen noticias conforme hay exceso de pesca, se están agotando los recursos marinos y todo eso. Te pones en algún alto frente al mar, ves la inmensidad de agua que se extiende frente a ti, la cantidad de peces que caben y resulta increíble pensar que seamos capaces de vaciarlo. A brutos no nos gana nadie.
Respeta el mar

Tarde llegamos, amigo Sancho

Durante mi última visita a la Playa del Portío pasó lo de tantas y tantas veces, sale uno de mis perros pitando, se para a lo lejos y se pone a ver algo sobre la arena. Allá me voy por si fuera necesaria realizar una nueva buena obra del año pero me temo que esta vez llegamos tarde, el pescadito que descansaba sobre la arena ya estaba mas p’allá que p’acá.
Pescado muerto
De tamaño iba bien servido, la correa debe medir unos cincuenta centímetros con lo que el pez mediría unos treinta. No sé de qué especie era, así que no pudiéndolo bautizar ni pudiéndomelo comer, en su sitio se quedó y a otra cosa mariposa, seguiremos paseando por la arena a ver qué más encontramos.
Pescado y correa

Somo a lo lejos

Somo viene siendo a Cantabria lo que Bayona es a Pontevedra. Dimensiones reducidas, no sé si pueblo o ciudad, orientado de cara al verano tanto por la urbanización, como porque la mayoría de los negocios son chiringuitos de papear o escuelas de surf. En invierno está muerto de risa y en verano lleno hasta las trancas, sobre todo por su enorme playa, por su situación justo enfrente de Santander y por el servicio de barcos (las pedreñeras) que van desde el embarcadero de Santander hasta aquí.

Así es como se ve Somo desde el mirador de Elechas: el pueblo en el centro, un cabo sobresaliendo a la derecha, la ría de Cubas delante y detrás de las casas quedaría la playa.
Somo
Como curiosidad, a los lados de la ría de Cubas hay un montón de campos. ¿Qué pasa cuando llueve lo suyo y viene la marea alta? Lo que os podíais imaginara, campos totalmente encharcados. A lo mejor hasta es negocio vender chalecos salvavidas para vacas, quien sabe.
Campos inundados

Toma día de sol

A pesar de que las previsiones unos días antes daban mal tiempo para el fin de semana, un giro en el mas puro estilo de Meteogalicia y nos encontramos un sábado con sus veinte grados al mediodía, así que todo el mundo a airearse y disfrutar del solazo paseando por la calle o por la playa.
Sabado soleado I
Fijaros en la persona en primer plano, creo que estaba en trance disfrutando del calorcito en toda la barriga.
Sabado soleado III
Sol, playa, calor, luz, colores, dicen que a partir del lunes cambia a peor pero esto ya no hay quien nos lo quite.
Sabado soleado II

A la segunda va la vencida

Retomamos la visita a Llanes, que comenzó por los cubos de la memoria. Aparcamos aquí al ladito y sorpresa encontrarnos con una especie de canal cruzando el pueblo. ¿Pero cómo no se le ha ocurrido a nadie dar paseos en góndola por el Gran Canal? ¿Es que no hay emprendedores en Llanes?
Puerto interior de Llanes
Realmente ese canal no es tal, sino la desembocadura de un río por un lado y el puerto por el otro. Este puerto además tiene una compuerta (a la izquierda) que permite cerrarlo, me imagino por si el mar Cantábrico se pone peleón o para evitar las variaciones de altura en las mareas.
Compuerta del puerto
Muchas y muy interesantes fueron la cosas que allí vimos. Por lo de pronto una serie de edificios a cada cual más bonito. Este es del Banco Santander, fijaros qué preciosidad.
Edificio en Llanes
Cerca del puerto, mucho edificio antiguo e incluso detalles como pasos elevados de una casa a otra, o lo que es lo mismo, eso de la foto.
Paso elevado
Por las calles del casco viejo un montón de chapas métalicas en el suelo cada una con un trocito de frase. Me da pereza buscarlo, pero casi estoy por asegurar que eso no es algo natural y no ha nacido ahí.
Mensaje en el suelo
Llanes también tiene playa, aunque no es gran cosa, fijaros qué pequeñita según se ve desde el muelle de los cubos de la memoria. Eso sí, está bien resguardada y encajonada, sobre todo por la parte derecha con ese montículo sobre el que hay un mirador. Si vais a la playa no os acerquéis, que menudo derrumbamiento de rocas había sobre la arena.
Playa de Llanes
Y esta es la vista desde el mirador del montículo. Ya se sabe que si se puede subir, se sube, que las buenas vistas no tienen precio y por suerte aun no pagan IVA. Eso si, decirlo en bajito, que a ciertos elementos es mejor no darles ideas no vaya a ser que se lo tomen en serio. Ya se sabe que cuando un tonto sigue una línea, la línea se acaba pero el tonto sigue y generalmente sigue por el camino de implantar una “Tasa por vista desde miradores”.
Desde el mirador

Playa de La Salvé

Cuando pasamos por Laredo y aprovechamos para dar una vuelta por el paseo marítimo, la forma curva de éste y una duna de arena que tapa bastante las vistas no permiten darse cuenta de las dimensiones reales de la playa. Notas que es grande, pero al no verla completa tienes que imaginártela. Cuando por fin supe lo que medía fue el día que nos acercamos a ver el edificio más feo de toda la zona. Feo sí, pero con unas vistas que tiran para atrás, tanto del puerto como de esta enormidad de playa.
Playa de La Salvé en Laredo
Según parece mide más de cuatro kilómetros. Además tiene el noroeste, que es por donde llega el mal tiempo, tapado por el monte Buciero. No me extraña que Laredo fuera en sus tiempos una especie de Benidorm a lo cántabro, aunque a día de hoy es una especie de Bayona: la marabunta en verano y cuatro pelagatos en invierno.

Dos millones y medio de euros

Ya que mencionaba el otro día la playa de la Maruca, volvamos al mismo lugar por un asunto que me había quedado pendiente. Como bien se veía en la foto de la entrada anterior, justo en un saliente sobre la playa se puede ver una construcción bastante modernilla. Es esa que luce ahí en lo alto.
Entorno de la playa de la Maruca
Edificio nuevecito con toda la parte superior convertida en terraza a la que se sube por la rampa que se ve a la izquierda. Las vistas desde arriba son bastante majas, no espectaculares porque es una zona de costa sin acantilados ni otros elementos especialmente llamativos.
Centro de interpretación del litoral I
¿Qué viene siendo el edificio? El Centro de Interpretación del Litoral, cada seis latas de CocaCola debían dar un vale para construir un Centro de Interpretación porque mira que han aparecido como setas y de las cosas más variadas. El interior me quedé sin verlo porque iba acompañado por dos seres de cuatro patas a los que no dejan pasar, a pesar de ser más educados y finos que muchos bípedos que sí tienen permitida la entrada.
Centro de interpretación del litoral II
Unos metros más allá una pìntada reinvindicativa se preguntaba si el edificio valía los dos millones trescientos mil euros que había costado… debe haber oro en los baños y tener marcos de las ventanas de plata, porque 2,3 milones de euros son casi CUATROCIENTOS millones de pesetas… amos a ver, si yo que pedí presupuesto a un contratista me hacía una casa de 130m2 bien maja por 120.000 euros, esto como mucho tendrá tres veces más superficie… pues no me dan las cuentas, no. Debe ser que el metro de rampa va caro, o los portones oxidados de la entrada son de autor, quien sabe.
Pintada quejumbrosa