En Punta Sonabia (I)

Señores, señoras, les presento ese saliente cuyo nombre real es Punta Sonabia y al que por aquí se conoce como la ballena de Oriñón.
La ballena de Oriñón desde la playa
Reciclo una foto de una entrada anterior para indicar que desde mi paso por los Ojos del Diablo, viendo Punta Sonabia allá abajo me había entrado la duda sobre si se podría llegar caminando hasta el extremo izquierdo.
La ballena de Oriñón desde Monte Candina
¿Existe alguna forma mejor de aclarar esa duda que aprovechar un sábado soleado para calzarse las botas e ir allí de excursionista caminante paseante retratista? Ninguna. Para llegar allí lo mejor es cruzar todo el pueblo y seguir derecho hasta un pequeño descampado donde aparcar. Ojito, que hay un bache con un pedrusco puntiagudo a continuación. Ese día el pedrusco estaba manchado de aceite y se veía un chorrete negro que continuaba recto unos metros. Creo que alguien se dejó medio carter allí mismo. Aparqué sin problemas y enfilo la bajada hacia Punta Sonabia.
Bajada a Punta Sonabia
Preciosa decoración campestre, puerta oxidada con candado a juego, somier a la derecha y hueco libre a la izquierda por si alguien quiere entrar y no trae llave. Detrás pastaban tranquilamente un montón de ovejas y cabras que escaparon despavoridas al verme llegar. Vale, hoy no me he duchado, pero tampoco es para ponerse así.
Portalón junto al camino
Anda, mira, si se ven los DOS ojos del diablo, el que yo vi y el que me perdí por andar poco espabilado. En la lista de rutas pendientes está volver ahí arriba para fotografiar ambos, esta vez espero subir por un sitio más fácil y, sobre todo, bajar sin arriesgar el pellejo que uno empieza a estar mayor para según qué cosas. Claro que luego me veo metido en harina y lo de hacer cafradas me sale sólo, que le vamos a hacer.
Los ojos del diablo
Una ojeadita hacia atrás para ver al fondo la playa desde donde saqué la primera foto y esa especie de faro en pequeñito que se distingue entre las rocas. Como mucho será la típica baliza pequeña porque esa esquina no parece tener mucho peligro.
Costa con farito
Bien, pues aquí estamos por fin al pie de Punta Sonabia o, lo que sería lo mismo, en la cola de la ballena aunque desde aquí parezca cualquier cosa menos un cetáceo. Fijaros qué curioso, está hecha a base de estratos en diagonal.
Vista de Punta Sonabia
Como no, esto es Cantabria: por muy peligroso, escondido o raro que te parezca un lugar, siempre aparecerá alguien pescando en alguna esquina. Menuda afición tienen, da igual acantilado que precipicio, punta que cabo, nunca falla el paisano o paisanos ejerciendo su afición, habitualmente con más cañas que pescadores.
Pescando en el acantilado
¡Andando! Primer tramo facilito de piedras lisas y horizontales como veíais un par de fotos antes, pero al llegar al estrato inclinado… la cosa cambia y mucho. De todas formas es más espectacular a la vista que a los pies, un par de saltitos aquí y allá y sin problema voy avanzando.
Parte complicada del camino
Si os fijáis en la segunda foto de la entrada, se ve cómo la ballena son dos partes y la unión de ambas está casi a ras del mar. Pero lo malo no es eso. Lo malo es el sistema que alguien dispuso para poder cruzar de un lado al otro… ay madre, que esto me parece igual de peligroso que una pasarela de barco pirata… ¿me atrevo a cruzar? ¿Me arriesgo? ¿Aguantará mi peso?
Tabla para cruzar el acantilado
Como dicen en las películas de Jolibús: to be continued…

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