Al pie del abismo

Hoy estamos de aniversario. Hace exactamente dos años, y más o menos a estas mismas horas, se producía nuestra llegada a Cantabria para establecernos aquí, así, a las bravas, dando en nuestra vida el equivalente a un salto al vacio. Por suerte no estábamos en Castro Urdiales dando un salto al vacío sobre estos acantilados porque entonces el resultado hubiera sido bastante diferente y mucho menos agradable. Aunque el lugar sea llamativo y espectacular, no menos espectacular iba a ser el castañazo contra el fondo.
Acantilado en Castro Urdiales
Por si alguien tiene la misma idea o se atreve sólo a medias, justo enfrente hay unas escaleras que permiten bajar hasta la mitad de la pared vertical que baja hasta el mar. Ya puestos a tirarse, esas escaleras permiten ir ensayando primero desde cerquita y luego ya veremos. O eso, o lo usa la gente para bajar a pescar desde ahí.
Escaleras en el acantilado
Dos añitos, dos, y parece que fue ayer. El primero muy novedoso, muy de descubrimiento, de ir viendo cosas nuevas acá y allá. Este segundo año ha sido bastante distinto, en parte por el berenjenal de la boda, en parte porque finalmente se ha complicado con lo del coche y lo de mi perrita. Empezamos el año tres, veremos qué nos depara.

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