Lo mismo que en Luarca no es de recibo pasar sin visitar su cementerio, en Comillas pasa lo mismo porque tiene mucho que ver. Este es fácil de encontrar porque luce en todo lo alto y más que luciría si no le hubieran puesto el dichoso poste de la luz con los cables colgando ahí delante pero qué le vamos a hacer, es mi triste sino fotográfico.

Evidentemente os habréis fijado en esa estatua que hay arriba de todo. Ese era precisamente mi primer objetivo, ignorante como iba de otras cosas que encontraría dentro. Se trata del Angel Exterminador, hecho en mármol por un tal Josep Llimona hace más de cien añitos, concretamente allá por el 1895. Menos mal, si llega a ser hoy en día sabe dios qué adefesio ponen ahí arriba, probablemente en hierro oxidado para hacerme sufrir.

11
feb 2012

Este sí que lo recuerdo perfectamente en mi viaje a Cantabria. Es impactante ver el muro del cementerio medio ruinoso y en lo alto la figura del ángel.
¿Llegaste a entrar? Porque dentro también había un par de cosillas curiosas.
No, no llegué a entrar porque no me llama ver tumbas por muy labradas que sean.
Tambien es cierto que estábamos justos de tiempo y apenas pudimos pasear y tomarnos algo por el centro.
Pues nada, no te preocupes, un día de estos pongo reportaje del interior. No era espectacular pero sí tenía alguna cosa interesante.