En uno de estos paseos mÃos encontré una señora con una bolsa grandota rebuscando entre las hierbas de un campo. Nos saludamos, empezamos a charlar y le pregunté si buscaba setas. Pues no, buscaba caracoles, me fue poniendo al dÃa y debe haber negocio por aquà con el tema porque ya es la tercera persona que veo recogiéndolos. Esta señora me fue contando que cogen todos menos los de concha blanca (que no valen) y los pequeños, porque mientras no se los vienen a recoger, los grandes se los comen. Mira tú lo que aprendemos hoy, los caracoles son canÃbales.
Pues una recomendación: que se vaya al aeropuerto porque en los postes de las vallas que lo rodean hay un atasco tremendo. No parece muy listo el caracol, subir suben, pero luego lo de bajar parece que lo lleven peor.

¿Y en los postes de la luz? Suben pero a llegar a la esquina de cada hendidura del poste, allà se quedan. Debe ser la generación de caracoles ninis, una vez llegado arriba, ni suben, ni bajan.


Y por último un arriesgado de la vida, subiendo un muro totalmente al descubierto todo lo rápido que podÃa para darse el piro lo antes posible. Se salvó al encontrarme a mi en vez de a la señora con la que hablé, si no lo mas seguro es que acabase en una olla.

A todo esto, yo los probé una vez con una salsa colorada que parecÃa fabada si le quitas las alubias y estaban bien buenos los jodÃos. A lo mejor tendrÃa que aprender a hacer la salsita porque el resto de la materia prima lo tengo por aquà en cantidad.

¡¡¡Ya semos modernos!!!
…Me gustarÃa recordarte que para recoger caracoles hay que hacerlo con mucha prisa; por lo de la señora, supongo…
Allá de donde tu vienes hay gran afición a ellos.
Breves
Deica
No sabÃa que hubiera afición a los caracoles en Galicia, pocas veces los vi en la carta de un restaurante o taperÃa y si los probé fue porque un amigo de Segovia comentó que allá sà que habÃa costumbre y estaban muy buenos. Pedimos una ración en “La Casa de la Abuela” de A Guarda y tuve que darle la razón, estaban muy ricos. De no ser por él seguirÃa sin haberlos probado.
JC, me apunto ese lugar de A Guarda y me pasaré en septiembre mientras visito a mis viejos amigos de allÃ.
En Segovia, en Torrecaballeros en “El Rancho de la Aldehuela” también se comen buenos caracoles; o en Las Matas, cerca de la estación. En Pozuelo, cerca de Balazote, hay una taberna(no recuerdo el nombre) donde ponen los mejores caracoles, asados al horno, que he comido nunca…
Breves saludos.
Deica d:D´
Por lo que se ve me parece que tú y yo somos de los de “si no es metálico ni de piedra, entonces se puede comer”.