Visita al museo de la Catedral (II)

En la visita al museo de la Catedral, se pasa del campanario a la planta inmediatamente inferior donde se pueden ver restos tanto religiosos como historicos. Empezamos por una vitrina con un montón de pergaminos antiguos, un par de columnnas y un relieve en la pared.
Segunda planta de la torre de la catedral
En ese relieve la figura de un escriba, el encargado de copiar los libros para evitar que se perdieran antes de que Gutemberg inventara la imprenta.
Grabado de un escriba
Vitrinas con trajes de obispos, cruces, cálices, etc. A mi esto ni fu ni fa pero bueno, saco fotos por si acaso.
Objetos sacros
Lo cierto es que se lo curraban bien currado, menudo trabajón en plata y oro tiene sólo la base de la cruz.
Detalle de una cruz
Una pila de agua bendita que mandaron desde Sevilla en agradecimiento a la expedición del Almirante Bonifaz que liberó la ciudad de los moros.
Pila de agua bendita llegada de Sevilla
Una efigie de la Virgen que estaba en el exterior de la catedral, dicen que es la Virgen de los Milagros porque en el incendio de 1941 no se quemó. A día de hoy se ve la imagen bastante deteriorada pero por la acción de las termitas, carcoma o lo que sea, que ha dejado una completa colección de agujeritos en la superficie.
Imagen antigua de la Virgen
Dos trajes de los que se usaban años ha en las procesiones y eventos varios. A pesar de que en Santander no hace un calor exagerado debe ser un gustazo de cuidado ir con esa tela prieta y de color oscuro en pleno veranito. Si además hace viento sur el golpe de calor está asegurado.
Uniformes santanderinos
¡Incluso estaba allí expuesta una carretilla de caoba que perteneción a la reina Isabel II, con sus filigranas talladas y su pala con punta de plata! Esta la dejamos para la siguiente entrada, porque tiene su historia que merece la pena contar.
Carretilla y estandartes

4 comentarios Escribir un comentario

  1. A mí me defraudó enormemente la vista desde la torre. Lo otro, bueno, lo dejaron presentable, con un contenido decente, y encima te explican el claustro, lo que está interesante. Esperamos la tercera entrega.

    • Es cierto, la vista desde la torre es bastante mala al estar las ventanas tapadas por las campanas, pero claro, son las cosas de los campanarios… 😉 Es cierto que se echa de menos una esquinita con ventana, un mirador, algo desde donde disfrutar el panorama porque aparte tampoco es que haya ningún sitio por el centro para contemplar Santander desde lo alto. ¿Quizá el Bahía? Podían poner un mirador en lo más alto como pasa en Nueva York…

  2. Ahora que dices lo del Bahía: El edificio anterior se cayó en 1992 (con varios muertos que trabajaban en su reforma). Después hubo un debate sobre cómo podía ser el nuevo edificio, y se planteó una torre cilíndrica en plan rascacielos (recuerdo un fotomontaje en El Diario). El lugar era ideal para haberlo hecho. Hubiera sido un mirador único y ahora mismo, con el centro Botín de complemento, igual hasta nos hubiéramos empezado a parecer un poco a Bilbao en diseño arquitectónico. Lástima que alguien decidió que aquello era demasiado “moderno” y se reconstruyó más o menos lo que había antes, un edificio sosísimo en un lugar privilegiado.

    • Si que hubieran podido hacer algo espectacular, pero conozco alguien que trabaja ahí y me había comentado que la reforma se hizo a gusto del dueño del grupo de empresas. Así acabó de soso el edificio por fuera y todo lleno de dorados por dentro…

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