Una mañana en Cabo Mayor (III)

Me había quedado contando el asunto de la pasarela que montaron en la senda costera por donde están los restos del Puente del Diablo, que permanece exactamente igual de caído desde 2010. Algo habían dicho que lo iban a restaurar pero de momento nada de nada.
Puente del Diablo roto
Como ya había comentado, las vistas desde la parte superior son una maravilla con la cortadura del Puente en primer término, los acantilados detrás, el Panteón del Inglés en lo alto y el mar azul llenándolo todo.
Costa y Panteón del Inglés
Como curiosidad, una barrera de palitroques ejerce como barrera para evitar que la gente pase más allá. Hasta son fotogénicos los muy jodíos.
Postes en la roca de la senda costera I
Visto lo que pasó con la senda costera y los destrozos que montó en zonas totalmente naturales, han pintado todos los palitroques con peticiones de ayuda en varios lenguajes.
Postes en la roca de la senda costera II
No podía ser de otra forma, yo veo caras hasta en los palotes. Y no digáis nada, que seguro que vosotros también.
Un poste con ojos
Aún me quedaba por hacer una visita, recordaba de otro paso por estas mismas piedras la existencia de un mirador así que a él me encaminé. Con el sol ya en todo lo alto iluminando de más, se puede distinguir malamente ahí arriba a la izquierda.
Refugio-mirador Chuchi Lastra I
Nos acercamos un poquito más y esto es lo que hay, una placa, unos bancos con su mesa correspondiente hechos polvo…
Refugio-mirador Chuchi Lastra II
…y lo mejor de todo, unas vistas preciosas ideales para sentarse y disfrutar un rato de la tranquilidad del paisaje.
Refugio-mirador Chuchi Lastra III
La placa pegada a la roca bautiza este mirador como “Refugio Jesús Chuchi Lastra”, en homenaje a Jesús Lastra que también se cayó por este acantilado. Y yo pegando saltos por las piedras y haciendo equilibrios como es habitual. Como me lea la parienta me va a llamar inconsciente cienes de veces y dejarme sin postre, pero mira, uno es así.
Placa del refugio-mirador
Reemprendí camino de vuelta porque quería ver una cosilla más en el Faro, con lo que no contaba es con encontrarme esto en la barandilla de la parte de atrás: un caballo que habían dejado allí estacionado y el pobre había aprovechado para aliviarse un par de veces. Foto va que esto hay que guardarlo para el recuerdo.
Caballo aparcado en Cabo Mayor

2 comentarios Escribir un comentario

  1. Mágoa non ter matrícula o cabalo para emplumar ben emplumado o dono.
    Sigo o teu blogo pero últimamente estiven sen ordenador e co este novo aínda non fuchico bastante.

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